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dilluns, 2 de juny del 2014

El final del sueño

El substituto de la realidad

Substituir es aceptar una cosa por otra. Sólo con que examinases exactamente lo que esto implica, percibirías de inmediato cuánto difiere del objetivo que el Espíritu Santo te ha dado y quiere alcanzar por ti. Substituir es elegir entre dos opciones, renunciando a un aspecto de la Filiación en favor de otro. Para este propósito especial, uno de ellos se juzga como más valioso y reemplaza al otro. La relación en la que la substitución tuvo lugar queda de este modo fragmentada, y, consecuentemente, su propósito queda dividido. Fragmentar es excluir, y la substitución es la defensa más potente que el ego tiene para mantener vigente la separación.
El Espíritu Santo nunca utiliza substitutos. En cualquier situación en la que el ego percibe a una persona como substituto de otra, el Espíritu Santo sólo ve su unión e indivisibilidad. Él no elige entre ellas, pues sabe que son una sola. Al estar unidas, son una sola porque son lo mismo. La substitución es claramente un proceso en el que se perciben como si fuesen diferentes. El deseo del Espíritu Santo es unir; el del ego, separar. Nada puede interponerse entre lo que Dios ha unido y el Espíritu Santo considera uno. Pero todo parece interponerse en las relaciones fragmentadas que el ego patrocina a fin de destruirlas.
La única emoción en la que la substitución es imposible es el amor. El miedo, por definición, conlleva substitución, pues es el substituto del amor. El miedo es una emoción fragmentada y fragmentante. Parece adoptar muchas formas y cada una parece requerir el que uno actúe de modo diferente para poder obtener satisfacción. Si bien esto parece dar lugar a un comportamiento muy variable, un efecto mucho más serio reside en la percepción fragmentada de la que procede dicho comportamiento. No se considera a nadie como un ser completo. Se hace hincapié en el cuerpo, y se le da una importancia especial a ciertas partes de este, las cuales se usan como baremo de comparación, ya sea para aceptar o para rechazar, y así expresar una forma especial de miedo.
Tú que crees que Dios es miedo tan sólo llevaste a cabo una substitución. Ésta ha adoptado muchas formas porque fue la substitución de la verdad por la ilusión; la de la plenitud por la fragmentación. Dicha substitución a su vez ha sido tan desmenuzada y subdividida, y dividida de nuevo una y otra vez, que ahora resulta casi imposible percibir que una vez fue una sola y que todavía sigue siendo lo que siempre fue. Ese único error, que llevó a la verdad a la ilusión, a lo infinito a lo temporal, y a la vida a la muerte, fue el único que jamás cometiste. Todo tu mundo se basa en él. Todo lo que ves lo refleja, y todas las relaciones especiales que jamás entablaste proceden de él.
Tal vez te sorprenda oír cuán diferente es la realidad de eso que ves. No te das cuenta de la magnitud de ese único error. Fue tan inmenso y tan absolutamente increíble que de él no pudo sino surgir un mundo totalmente irreal. ¿Qué otra cosa sino podía haber surgido de él? A medida que empieces a examinar sus aspectos fragmentados te darás cuenta de que son bastante temibles. Pero nada que hayas visto puede ni remotamente empezar a mostrarte la enormidad del error original, el cual pareció expulsarte del Cielo, fragmentar el conocimiento convirtiéndolo en inútiles añicos de percepciones desunidas y forzarte a llevar a cabo más substituciones.

Ésa fue la primera proyección del error al exterior. El mundo surgió para ocultarlo, y se convirtió en la pantalla sobre la que se proyectó, la cual se interpuso entre la verdad y tú. Pues la verdad se extiende hacia adentro, donde la idea de que es posible perder no tiene sentido y lo único que es concebible es un mayor aumento. ¿Crees que es realmente extraño que de esa proyección del error surgiese un mundo en el que todo está invertido y al revés? Eso fue inevitable. Pues si se llevase la verdad ante esto, ésta sólo podría permanecer recogida en calma, sin tomar parte en la absurda proyección mediante la cual este mundo fue construido. No llames pecado a esa proyección sino locura, pues eso es lo que fue y lo que sigue siendo. Tampoco la revistas de culpabilidad, pues la culpabilidad implica que realmente ocurrió. Pero sobre todo, no le tengas miedo.
Cuando te parezca ver alguna forma distorsionada del error original tratando de atemorizarte, di únicamente: "Dios es Amor y el miedo no forma parte de Él", y desaparecerá. La verdad te salvará, pues no te ha abandonado para irse al mundo demente y así apartarse de ti. En tu interior se encuentra la cordura; la demencia, fuera de ti. Pero tú crees que es al revés: que la verdad se encuentra afuera y el error y la culpabilidad adentro. Tus míseras e insensatas substituciones, trastocadas por la locura y formando torbellinos que se mueven sin rumbo cual plumas arrastradas por el viento, son insubstanciales. Se funden, se juntan y se separan, de acuerdo con patrones cambiantes que no tienen sentido y que no tienen que ser juzgados en absoluto. No tiene objeto juzgarlos individualmente. Las insignificantes diferencias que en lo relativo a la forma parece haber entre ellas no son diferencias reales en absoluto. Ninguna de tus substituciones tiene importancia. Eso es lo único que tienen en común, nada más. Sin embargo, ¿qué otra cosa es necesaria para hacer que todas sean lo mismo?
Deja que se las lleve el viento, formando torbellinos y dando tumbos hasta que se pierdan de vista, lejos, muy lejos de ti. Y vuélvete hacia la majestuosa calma interna, donde en santa quietud mora el Dios viviente que nunca abandonaste y que nunca te abandonó. El Espíritu Santo te lleva dulcemente de la mano, y desanda contigo el camino recorrido en el absurdo viaje que emprendiste fuera de ti mismo, conduciéndote con gran amor de vuelta a la verdad y a la seguridad de tu interior. Él lleva ante la verdad todas tus dementes proyecciones y todas tus descabelladas substituciones, las cuales ubicaste fuera de ti. Así es como Él invierte el curso de la demencia y te devuelve a la razón.
En tu relación con tu hermano, donde el Espíritu Santo se ha hecho cargo de todo a petición tuya, Él ha fijado el rumbo hacia adentro, hacia la verdad que compartís. En el demente mundo de afuera nada se puede compartir, sino únicamente substituir. En la realidad, compartir y substituir no tienen absolutamente nada en común. Dentro de ti amas a tu hermano con un amor perfecto. Ésa es tierra santa en la que ninguna substitución puede tener lugar y donde sólo la verdad de tu hermano puede morar. Ahí estáis unidos en Dios, tan unidos como lo estáis con Él. El error original jamás llegó hasta ahí, ni lo hará jamás. Ahí reside la verdad radiante, a la que el Espíritu Santo ha confiado tu relación. Deja que Él la lleve ahí, donde tú quieres que esté. Ofrécele un poco de fe en tu hermano, para ayudarle a que te muestre que ningún substituto del Cielo que hayas inventado puede excluirte de éste.
En ti no hay separación, y no hay substituto que pueda mantenerte separado de tu hermano. Tu realidad fue la creación de Dios, la cual no tiene substituto. Estáis tan firmemente unidos en la verdad, que sólo Dios mora allí. Y Él jamás aceptaría otra cosa en lugar de vosotros. Él os ama a los dos por igual y cual uno solo. Y tal como Él os ama, así sois. Vosotros no estáis unidos en ilusiones, sino en un Pensamiento tan santo y tan perfecto que las ilusiones no pueden permanecer allí para mancillar el santo lugar donde os encontráis unidos. Dios está contigo, hermano mío. Unámonos en Él en paz y con gratitud, y aceptemos Su regalo como nuestra más santa y perfecta realidad, la cual compartimos con Él.
El Cielo le es restituido a toda la Filiación a través de tu relación, pues en ella reside la Filiación, integra y hermosa, y a salvo en tu amor. El Cielo ha entrado silenciosamente, pues todas las ilusiones han sido llevadas dulcemente ante la verdad en ti, y el amor ha refulgido sobre ti, bendiciendo tu relación con la verdad. Dios y toda Su creación han entrado a formar parte de ella juntos. ¡Cuán santa y hermosa es vuestra relación, la cual la verdad ilumina! El Cielo la contempla y se regocija de que lo hayas dejado venir a ti. Y Dios Mismo se alegra de que tu relación siga siendo tal como fue creada. El universo que se encuentra dentro de ti se une a ti junto con tu hermano. Y el Cielo contempla con amor aquello que está unido en él, junto con su Creador.

Aquel a quien Dios ha llamado no debe prestar oídos a ningún substituto. La llamada de los substitutos no es más que el eco del error original que fragmentó el Cielo. ¿Y qué fue de la paz de los que prestaron oídos a dicha llamada? Regresa conmigo al Cielo, y caminando junto con tu hermano ve a otro mundo más allá de éste, hasta llegar a la belleza y alegría que ese otro mundo te ofrece. ¿Quieres debilitar y fragmentar aún más lo que ya se encuentra fragmentado y sin esperanzas? ¿Es ahí donde buscarías la felicidad? ¿No preferirías acaso reparar lo que ha sido quebrantado y unirte a la cruzada para devolverle la plenitud a lo que fue asolado por la separación y la enfermedad?
Has sido llamado, junto con tu hermano, a la más santa función que este mundo puede ofrecer. Ésa es la única función que no tiene limites, y que llega hasta cada uno de los fragmentos de la Filiación cual auxilio sanador y unificador. Esto es lo que se te ofrece en tu relación santa. Acéptalo ahora, y lo darás tal como lo has recibido. La paz de Dios se te da con el luminoso propósito en el que te unes a tu hermano. La santa luz que os unió tiene que extenderse, de la misma forma en que la aceptasteis.
Cap 18 UCDM

dimarts, 9 d’octubre del 2012

El dinero en la nueva era por el Maestro Tibetano Djwhal Khul a través de Alice A. Bailey



“Así como en el pasado el dinero fue el instrumento del egoísmo de los hombres, ahora debe ser el instrumento de su Buena Voluntad.”
“La distribución de los recursos del mundo y la ajustada unidad de todos los pueblos, son en realidad, una misma cosa, porque detrás de todas las guerras modernas existe siempre un problema económico fundamental. Cuando éste se solucione, las guerras cesarán en su mayor parte. En consecuencia, al considerar el manenimiento de la paz, que las Naciones Unidas en la actualidad tratan de lograr y hacer resaltar, se evidencia inmediatamente que la paz, la seguridad y la estabilidad del mundo se hallan principalmente ligadas al problema económico. Una vez que nos hallemos libres de necesidades, desaparecerá una de las causas principales de la guerra. Cuando la distribución de la riqueza del mundo no es equitativa y existe el problema de que unas minorías lo acaparan todo mientras otros carecen de lo más elemental, es evidente que hay un factor que fomenta dificultades, por lo tanto es necesario hacer algo para evitarlo.”
Extractado del Libro “Los Problemas de la Humanidad”, DK a través de Alice A. Bailey

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“El espejismo del materialismo es la causa de la presente an­gustia mundial, pues lo que llamamos problema económico no es más que el resultado de este espejismo particular. En el transcurso de las épocas este espejismo ha despertado cada vez más el inte­rés de la raza, hasta que hoy todo el mundo ha sido arrastrado al ritmo de los intereses monetarios. Siempre ha existido un ritmo que emana de los niveles del alma, establecido por Aquéllos que se han liberado del control de las necesidades materiales, de la esclavitud del dinero y del amor a las posesiones. Actualmente ese ritmo superior es proporcional al espejismo de ritmo inferior, y de allí que todo el mundo piensa cómo salir de la actual encrucijada materialista.
Esas almas que permanecen en la luz, y se hallan en la cumbre de la montaña de la liberación, y las que están saliendo de las brumas del materialismo, son bastante como para realizar un trabajo definido en conexión con la disipación de este tipo de espe­jismo. La influencia de sus pensamientos, palabras y vidas puede efectuar, y efectuará, un reajuste de valores y logrará establecer un nuevo nivel de vida para la raza, basados en una clara visión, un co­rrecto sentido de proporción y en la comprensión de la verdadera naturaleza de la relación que existe entre el alma y la forma, el espíritu y la materia. Aquello que llenará una necesidad vital y real, siempre existe dentro del plan divino. Lo que es innecesario para la correcta expresión de la divinidad y para una vida plena y rica puede ser obtenido y poseído, pero únicamente a costa de per­der lo más real y de la negación de lo esencial.
Extractado del Libro “Espejismo (Glamour)”, DK a través de Alice A. Bailey
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“Dos factores principales condicionan la oportunidad actual y pueden considerarse que llegarán a ser un gran obstáculo, y si no se eliminan, el retorno del Cristo será grandemente demorado. Estos son:
1. La inercia del cristiano común, u hombre espiritualmente orientado, tanto de Oriente como de Occidente.
2. La falta de dinero para el trabajo de preparación.
3. La Falta de Apoyo Financiero para el Trabajo de Cristo.
Quizás ésta sea la dificultad mayor y a muchos les parece a ­veces insuperable. Involucra el problema de la verdadera administración financiera y la orientación de sumas adecuadas de dinero hacia determinados canales que ayuden definidamente en el trabajo de preparación para el retorno de Cristo.
Está estrechamente relacionado con el problema de las correctas relaciones humanas.
Por lo tanto, el problema es particularmente difícil, porque los trabajadores espirituales no sólo tienen que preparar a la gente para dar, de acuerdo a sus posibilidades, sino que en muchos casos deben proporcionar ante todo, un móvil tan atrayente que se vea obligada a dar. También tendrá que proporcionar la institución, fundación u organización para administrar esos fondos.
Esto representa una tarea muy difícil. La encrucijada actual no radica solamente en reunir fondos para Su retorno, sino en el egoísmo enraizado en la mayoría de quienes detentan la riqueza mundial, que cuando dan -si es que dan – lo hacen para aumentar su prestigio e indicar su éxito financiero. Naturalmente hay excepciones, pero ellas son relativamente pocas.
Igualmente puede decirse que si el valor y la responsabilidad espirituales otorgados al dinero (en la medida que sea) hubieran sido debidamente enseñados y valorados en los hogares y ­en las escuelas, no tendríamos las asombrosas estadísticas del dinero gastado en todo el mundo antes de la guerra (y aún hoy en el hemisferio occidental), en golosinas, bebidas, cigarrillos, diversiones, vestimenta innecesaria y lujos. Estas estadísticas suman cientos de millones de dólares por año. Una fracción de ese dinero, que significa un mínimo de sacrificio, permitiría a los discípulos del Cristo y al Nuevo Grupo de Servidores del Mundo preparar el camino para Su venida y educar la mente y el co­razón de los hombres a fin de establecer correctas relaciones hu­manas.
El dinero -así como otras cosas de la vida humana- ha si­do mancillado por el egoísmo y acapararlo para fines individua­les y nacionales egoístas. La Guerra Mundial (1914-1945) es una prueba de ello, pues si bien se habló mucho acerca de “sal­var al mundo para la democracia” y de “librar una guerra para terminar con las guerras, el objetivo principal fue la autoprotección y la autoconservación, el ansia de lucro, la venganza por viejos odios y la recuperación de territorios. Los años transcu­rridos desde la guerra lo han probado.
Sin embargo, durante todo el tiempo la Humanidad Una -no importa el país, color o credo- está reclamando paz, justicia y seguridad. Esto podría procurarse por el correcto empleo del dinero y la comprensión, por parte de los acaudalados, de su res­ponsabilidad económica basada en los valores espirituales. Excepto algunos filántropos de visión amplia y de un puñado de estadistas eclesiásticos y educadores iluminados, este sentido de responsabilidad económica no se encuentra en parte alguna.
Ha llegado el momento de revalorizar el dinero y canalizar su utilidad en otros sentidos. La voz del pueblo debe prevalecer, pero debe ser un pueblo educado en los verdaderos valores, en las significaciones de la verdadera cultura y en la necesidad de establecer correctas relaciones humanas. Por lo tanto es esencialmente, una cuestión de sana educación y de correcta prepa­ración para la ciudadanía mundial, algo no emprendido aún. ¿Quién puede impartir entrenamiento?
Ante esta perturbadora situación financiera, ¿cuál es la so­lución del problema? Hay hombres y mujeres en todos los países, en todo gobierno, en toda iglesia, religión y fundación edu­cativa, capaces de dar la respuesta.
¿Qué esperanza albergan para ello y para el trabajo que se les ha confiado?
¿En qué forma pueden ayudar los pueblos del mundo, los hombres de buena voluntad y de visión espiritual? ¿Qué pueden hacer para cambiar el concepto generalizado en el mundo, respecto al dinero, a fin de canalizarlo donde se lo emplee en forma más correcta? Debe hallarse respuesta a estos interrogantes.
Las Fuerzas del Mal están derrotadas, aunque todavía no “han sido selladas” las puertas detrás de las cuales la humanidad puede encerrarlas, según lo pre­dice El Nuevo Testamento. El mal trata de hallar todo camino disponible para un nuevo acercamiento pero -y esto podemos decirlo con confiada insistencia- las personas humildes, cuyo punto de vista es iluminado y altruista, son suficientemente nu­merosas para hacer sentir su poder si así quieren. En todo país hay millones de hombres y mujeres espiritualmente orientados, que llegado el momento de encarar globalmente esta cuestión del dinero, podrían recanalizarlo en forma permanente.
En to­dos los países existen escritores y pensadores que sumarían su poderosa ayuda y lo harán si se los aborda correctamente. Hay estudiantes esotéricos y devotos religiosos a quienes se puede apelar para ayudar a preparar el camino para el retorno de Cris­to, especialmente si la colaboración requerida consiste en emplear dinero y tiempo para establecer correctas relaciones hu­manas e incrementar y difundir la buena voluntad.
No se necesita una gran campaña para reunir fondos, sino el trabajo desinteresado de miles de personas aparentemente sin importancia. Diría que lo que más se necesita es valor, porque se debe tener valentía para vencer la desconfianza, la timidez y el desagrado, al presentar un punto de vista relacionado con el dinero. Aquí fracasa la mayoría. Es relativamente fácil actualmente reunir fondos para la Cruz Roja, hospitales o insti­tuciones educativas. Resulta sumamente difícil hacer lo mismo para la propagación de la buena voluntad y el empleo correcto del dinero en la difusión de ideas avanzadas tales como el re­torno de Cristo. Por lo tanto, repito: el primer requisito es Valor.
Extractado del libro “La Reaparición de Cristo”, DK a través de Alice A. Bailey


dilluns, 26 de març del 2012

Extracto libro: Nosotros, Hijos de Dios, Joseph Lucas

(...) Es cierto que nada vemos ni percibimos de la belleza del alma. Todo lo grande y hermoso que se realiza en nosotros pasa oculto a los ojos humanos. Pero sería necedad negar por eso su existencia. Es más real que las cosas que percibimos a nuestro alrededor. Un diamante no cambia su valor por verlo o no verlo. Puede estar oculto su resplandor con una burda capa; sin embargo, está ahí esperando el momento en que una mano lo libere de esa capa y lo exponga a la luz reveladora de su hermosura.
Tú tienes una diminuta simiente, un grano insignificante en la mano. Tu ojo no ve nada del valor intrínseco que se puede allí ocultar. No se echa de ver en la semilla el tallo magnífico y las pesadas ramas que un día brotarán de ella. El que contempla el grano de simiente no piensa en el árbol que invisiblemente encierra. Sin embargo, allí está el germen. Y llega un tiempo en que muere la capa exterior y se descompone, y entonces brota la vida interior; y ves con admiración qué riqueza y plenitud de vida dormían en esta simiento esperando una fuerza que les ayudara a desplegarse. (...)

LUZ Y SOMBRA


"Uno no alcanza la iluminación fantaseando sobre la luz sino haciendo consciente la oscuridad. Lo que no se hace consciente se manifiesta en nuestras vidas como destino. No hay luz sin sombra, ni totalidad psiquica exenta de imperfecciones, para que sea redonda, la vida no exige que seamos perfectos sino completos, y para ello se necesita la espina en la carne, el sufrimiento de defectos sin los cuales no hay progreso ni ascenso. " -
Carl G. Jung

dimarts, 24 de gener del 2012

RESONANCIA

* Todos somos sistemas de energía puros expresados en forma física y que, como sistemas de energía, somos gobernados por las mismas leyes que gobiernan toda la energía y la materia.

* Todos tenemos nuestro propio Plan Divino único codificado a nivel celular. Este Plan no sólo contiene las respuestas a nuestro propósito divino y nuestro destino en la vida, sino también a nuestro papel en la totalidad colectiva. En consecuencia, cuando accedemos a este plan nos sentimos completamente armonizados con la totalidad. Cuando empezamos a manifestar una auténtica maestría de expresión, nuestras vidas se vuelven abundantes y llenas de sentido a todo nivel.

“El ser interior responde con más fuerza al sonido de nuestra propia voz”.

Un método de aprendizaje es el del conocimiento intuitivo, al cual se accede a través de la meditación y la contemplación. Esto tiene lugar al activar nuestro sexto sentido de la intuición y nuestro séptimo sentido del conocimiento. También se aprende utilizando conscientemente el cerebro derecho: siguiendo nuestra propia  estrella y escuchando nuestro Maestro Interior.


....

Son muchas las cosas que debéis aprender antes para superar estos problemas, solo la experiencia acumulada les dará esta lección. En el Universo no existe la meta final de conocimiento, si así fuera, la marcha de la evolución tendría un final conocido para la civilización mas avanzada, pero no es así. Todas las civilizaciones destinan mucho tiempo a la búsqueda de nuevas pistas tras conocimiento que llaman “final” Ustedes la llaman la búsqueda de la verdad -en realidad el nombre no importa- pero en esta ocasión te quiero confirmar lo que ya enseñamos en los mas remotos tiempos de la humanidad. La clave que te llevara a ti y a quien busque el conocimiento, esta grabada genéticamente en el ser. Se necesita:

1-Perder el miedo o temor a lo considerado indescifrable.
2-Así mismo, perder el temor a lo que te enseñaron como intocable.
3-Obtener un justo equilibrio y discernimiento sobre lo aprendido.
4-Mantener un verdadero control y disciplina, sobre lo que perjudique la salud y afecte los sentidos. La inteligencia debe ser utilizada como tal, con inteligencia, no desperdicien ese don en todo el magnifico panorama que se les presenta.

Krhamier
Comandante de nave en misión
Cosmonauta de las Pléyades

dimecres, 18 de gener del 2012

Podemos elegir, por Omraam Mikhäel Aïvanhov



Hoy se nos habla de los escultores que tenemos en nuestro interior.
Figuradamente trabajarán de una forma u otra en función de los materiales que nosotros proporcionemos.
Se nos sugiere trabajar con el amor, la esperanza y la fe.
Cada uno de estos conceptos abarca hasta el infinito, pero podemos empezar a recorrer ese camino y cada paso nos fortalecerá.
Los escultores interiores tomarán buena nota, aunque con frecuencia nos tropecemos y nos estanquemos.
El fenómeno contrario también ocurre y por esos los humanos nos oscurecemos más y más según pasan los años.
Siempre hay dos caminos: el luminoso y el oscuro. Vivir en vida o morir en vida, esa es la elección en realidad.
“La sonrisa es ya un saludo, una señal de agradecimiento que cada uno dirige a las personas con las que se encuentra incluso antes de hacerlo mediante la palabra, por tanto es importante poner atención en lo que se expresa mediante una sonrisa. Evidentemente, no se trata de fabricarse una sonrisa artificial estudiada en un espejo. Es necesario que esta sonrisa que debe expresar bondad, dulzura y comprensión, provenga naturalmente del interior.
Si sois capaces de descender hasta las profundidades de vuestro ser para buscar allí el silencio y la luz, los escultores que están en vuestro interior sabrán qué nervios, qué músculos deben poner en tensión o distender. Podéis confiar en ellos. Querer fabricarse una sonrisa artificial, corre el riesgo de que os deforme más que otra cosa. Trabajad pues con el amor, la esperanza y la fe, y abandonaos a la inspiración de vuestros escultores interiores.”
UN MUNDO, UNA HUMANIDAD
ONE WORLD, ONE HUMANITY

dimarts, 7 de juny del 2011

Proyecta tu vida:

Antes de Orar…PERDONA 
Antes de Hablar…ESCUCHA 
Antes de Escribir…PIENSA 
Antes de Gastar…GANA 
Antes de Criticar…ESPERA 
Antes de Rendirte…PRUEBA   
Tus palabras, tus sueños, y tus pensamientos tienen el poder de crear condiciones en tu vida.   
De lo que hables, lo obtendrás. 
  
Si sigues diciendo que no soportas tu trabajo, puedes perderlo. 
   
Si sigues diciendo que no soportas tu cuerpo, tu cuerpo puede enfermarse. 
   
Si sigues diciendo que no aguantas tu coche, tu coche puede ser robado o averiarse. 
   
Si sigues diciendo que estás fastidiado, sabes qué? Siempre estarás fastidiado. 
   
Si sigues diciendo que no puedes confiar en hombres o mujeres, siempre encontrarás alguien en tu vida que te lastimará o te traicionará. 
   
Si sigues diciendo que no encuentras trabajo, seguirás desempleado. 
   
Si sigues diciendo que no puedes encontrar alguien a quien amar o que crea en ti, tus pensamientos atraerán mas experiencias confirmando tus creencias. 
   
Haz tus pensamientos y tus conversaciones más positivos y guárdalas con fe, esperanza, amor y acción. 
  
*No tengas miedo de creer que puedes tener lo que tú quieres y mereces.* 
      
Observa tus 'Pensamientos,' Se convertirán en palabras. 
   
Observa tus 'Palabras', Se convertirán en acciones. 
   
Observa tus 'Acciones', Se convertirán en hábitos. 
   
Observa tus 'Hábitos', Se convertirán en carácter. 
   
Observa tu 'Carácter', Se convertirá en tu 'Destino' 
   
Así…. Para prevenir cualquier obstáculo… ¡ Consigue tu propio camino ! 
   
¡¡ Disfruta cada minuto de tu vida !! 
      
Cuando el filosofo señala la luna,  el tonto se fija en el dedo. 
   
'Si no te gusta lo que recibes, revisa muy bien lo que estás dando'.    
  
No estés ocupado todo el día…comparte éste mensaje de inspiración, ¡¡ yo lo acabo de hacer !! 
 
'QUE COSA EXTRAÑA ES EL SER HUMANO,
NACER NO PIDE,
VIVIR NO SABE,
y MORIR NO QUIERE'
 

dijous, 28 d’abril del 2011

Esto También Pasará


LEYENDAS Y CUENTOS:
“Esto También Pasará”



Hubo una vez un rey que dijo a los sabios de la corte: - Me estoy fabricando un precioso anillo. He conseguido uno de los mejores diamantes posibles. Quiero guardar oculto dentro del anillo algún mensaje que pueda ayudarme en momentos de desesperación total, y que ayude a mis herederos, y a los herederos de mis herederos, para siempre. Tiene que ser un mensaje pequeño, de manera que quepa debajo del diamante del anillo.
Todos quienes escucharon eran sabios, grandes eruditos; podrían haber escrito grandes tratados, pero darle un mensaje de no más de dos o tres palabras que le pudieran ayudar en momentos de desesperación total...
Pensaron, buscaron en sus libros, pero no podían encontrar nada. El rey tenía un anciano sirviente que también había sido sirviente de su padre. La madre del rey murió pronto y este sirviente cuidó de él, por tanto, lo trataba como si fuera de la familia. El rey sentía un inmenso respeto por el anciano, de modo que también lo consultó. Y éste le dijo:

-No soy un sabio, ni un erudito, ni un académico, pero conozco el mensaje. Durante mi larga vida en palacio, me he encontrado con todo tipo de gente, y en una ocasión me encontré con un místico. Era invitado de tu padre y yo estuve a su servicio. Cuando se iba, como gesto de agradecimiento, me dio este mensaje –el anciano lo escribió en un diminuto papel, lo dobló y se lo dio al rey-. Pero no lo leas –le dijo- mantenlo escondido en el anillo. Ábrelo sólo cuando todo lo demás haya fracasado, cuando no encuentres salida a la situación-
Ese momento no tardó en llegar. El país fue invadido y el rey perdió el reino. Estaba huyendo en su caballo para salvar la vida y sus enemigos lo perseguían. Estaba solo y los perseguidores eran numerosos. Llegó a un lugar donde el camino se acababa, no había salida: enfrente había un precipicio y un profundo valle; caer por él sería el fin. Y no podía volver porque el enemigo le cerraba el camino. Ya podía escuchar el trotar de los caballos. No podía seguir hacia delante y no había ningún otro camino...
De repente, se acordó del anillo. Lo abrió, sacó el papel y allí encontró un pequeño mensaje tremendamente valioso: Simplemente decía “ESTO TAMBIÉN PASARA”.


Mientras leía “esto también pasará” sintió que se cernía sobre él un gran silencio. Los enemigos que le perseguían debían haberse perdido en el bosque, o debían haberse equivocado de camino, pero lo cierto es que poco a poco dejó de escuchar el trote de los caballos.
El rey se sentía profundamente agradecido al sirviente y al místico desconocido. Aquellas palabras habían resultado milagrosas. Dobló el papel, volvió a ponerlo en el anillo, reunió a sus ejércitos y reconquistó el reino. Y el día que entraba de nuevo victorioso en la capital hubo una gran celebración con música, bailes... y él se sentía muy orgulloso de sí mismo. El anciano estaba a su lado en el carro y le dijo: -Este momento también es adecuado: vuelve a mirar el mensaje.
-¿Qué quieres decir? –preguntó el rey-. Ahora estoy victorioso, la gente celebra mi vuelta, no estoy desesperado, no me encuentro en una situación sin salida.
-Escucha –dijo el anciano-: este mensaje no es sólo para situaciones desesperadas; también es para situaciones placenteras. No es sólo para cuando estás derrotado; también es para cuando te sientes victorioso. No es sólo para cuando eres el último; también es para cuando eres el primero. El rey abrió el anillo y leyó el mensaje: “Esto también pasará”, y nuevamente sintió la misma paz, el mismo silencio, en medio de la muchedumbre que celebraba y bailaba, pero el orgullo, el ego, había desaparecido. El rey pudo terminar de comprender el mensaje. Se había iluminado. Entonces el anciano le dijo:
-Recuerda que todo pasa. Ninguna cosa ni ninguna emoción son permanentes. Como el día y la noche, hay momentos de alegría y momentos de tristeza. Acéptalos como parte de la dualidad de la naturaleza porque son la naturaleza misma de las cosas.
Umberto Levagui.- ICQ Gnosis Uruguay

Lo más importante es no identificarse con las circunstancias de la existencia; la vida es como una película, y es de hecho una película que tiene un principio y tiene un fin. Distintas escenas van pasando por la pantalla de la mente; el error más grave de nosotros consiste en identificamos con esas escenas.
¿Por qué? Porque pasan, sencillamente porque pasan; son escenas de una gran película y, al fin, pasan. Afortunadamente, en el camino de mi vida acepté como lema siempre eso: no identificarse uno con las circunstancias diferentes de la vida. Me viene a la memoria casos –dijéramos– de la niñez; como quiera que mis padres terrenales se habían divorciado, nos tocaba a nosotros, los hermanos de una gran familia, sufrir; habíamos quedado nosotros con el jefe de la familia y nos prohibía visitar a nuestra madre terrenal; sin embargo, nosotros no éramos así tan ingratos como para poder olvidarla, me escapaba siempre de mi casa con un hermanito menor que me seguía, íbamos a visitarla y luego regresábamos a casa; mas mi hermanito sufría mucho, pues al regreso se cansaba porque era muy pequeño, y yo tenía que llevarlo entonces sobre mis espaldas, tan pequeño estaría, y lloraba aquél amargamente, decía: “Ahora, al regresar a casa, papá nos va a azotar, nos va a dar de azotes y de palos”; yo le respondía diciéndole: “¿Por qué lloras?, todo pasa, acuérdate que todo pasa”.
Cuando llegábamos a casa, ciertamente nos aguardaba nuestro padre terrenal, lleno de gran Ira, y nos daba de latigazos; posteriormente, nos internábamos en nuestra habitación a dormir, pero, ya al acostarnos, le decía yo a mi hermano:
“¿Te fijas? ya pasó, ¿te convences que todo eso ya pasó? todo pasa”. Un día de esos tantos, nuestro padre alcanzó a oír cuando yo le decía a mi hermano: “Todo pasa, eso ya pasó”, y claro, mi padre que era bastante iracundo, empuñó de nuevo el látigo terrible que traía, penetró en nuestra habitación diciendo: “Conque todo pasa, sinvergüenzas!”, y luego otra azotaina más terrible nos dio, retirándose después, al parecer muy tranquilo por habernos azotado; ya que él se retiró, un poquito más quedito le dije a mi hermano: “¿Te fijas?, eso también ya pasó”.  Es decir, nunca me identificaba con esas escenas, y tomé como lema en la vida jamás identificarme con las circunstancias, con los eventos, con los acontecimientos; sé que esos acontecimientos, que esas escenas, van pasando.
Samael Aun Weor “El Conocimiento de Sí Mismo”